La maldición del futón y el cojín de lunares
Es una trampa. Estoy convencida de que su espuma desprende opiáceos al sentir la presión de mi cuerpo. Son las once de la mañana. Ayer me senté en el futón a las diez de la noche y no fui capaz de levantarme. Hasta ahora, presionada por la urgencia de mi vegiga... menos mal , si no, me dan las siete de la tarde tumbada en el sofá. Vi una película sobre asesinos en serie, luego una serie cuyos guionistas deberían ser asesinados, luego lo que quedaba de Drácula de Bram... (confieso que no sé cómo se escribe, suena stoker o algo así), luego una película de terror japonesa y manga (no me dio miedo). Sentí que mi cuerpo pesaba como el plomo y quería levantarme pero no podía. Parecía que el sofá me abrazaba poco a poco y que el respaldo se inclinaría hacia abajo haciendo de mí un sandwich. Pero lo peor empezó cuando apoyé mi cabeza en el cojín de lunares; un hipnotizador invisible parecía dar a mi cuerpo órdenes como "tu cuerpo pesa, tus párpados pesan, todo en tí pesa" _ Tú si que eres pesado. Ya sé que he engordado cuatro kilos pero tampoco es para tanto_. No pude hacer nada, caí en un sopor profundo a pesar de una postura forzada y soñé que no podía pagar el apartamento y regresaba a la pensión donde viví anteriormente y de pronto tenía que meter 50 metros cuadrados en doce; mi padre estaba ahí, un compañero de trabajo también estaba ahí y un montón de gente y desperté agotada, como si no hubiera dormido ni cinco minutos. Al despertar me costó levantarme. Ese sofá tiene algo malo.


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